que el camino se acomoda
a tus pies y el paso que das.
Ritmos que se adaptan al calor de tu caminar,
y las rimas comprendidas del andar.
Podré verte en la misma banca de siempre,
pero el espejismo almacenado en mi mirada
me confunde a ratos por tu sonrisa.
Sonrisas que batallan contra llágrimas
que nadie ve más que nuestros propios ojos
escondidos tras párados silenciosos.
Callando tu nombre
detrás de la pared asombrada
que sopla contra tu voz.
Volveré a caminar para solo verte
una vez más sentado
donde te vi la primera vez.
Encender la luz
para dejar la distancia
oscura que nos separa.
+.+
