Te veré ahí, donde mismo te olvidé.
Tras las cortinas apolilladas,
sin lavar y ese piso de madera retorcida.
Me observarás y gritarás,
más yo no te escucharé
cantaré tan fuerte mi alegría
y se oirá hasta el otro extremo
que tengo nueva vida.
Mis brazos cansados y piernas sin andar
dormiré hasta el otro día para así
no recordar más.-
Tras las cortinas apolilladas,
sin lavar y ese piso de madera retorcida.
Me observarás y gritarás,
más yo no te escucharé
cantaré tan fuerte mi alegría
y se oirá hasta el otro extremo
que tengo nueva vida.
Mis brazos cansados y piernas sin andar
dormiré hasta el otro día para así
no recordar más.-
+.+

No hay comentarios:
Publicar un comentario